Primera toma de contacto con 'El GRAN LIBRO de MAGIA de la LUNA y la SERPIENTE'
Miércoles, 13 de mayo de 2026.
18:15.
Acabo de almorzar.
Como es evidente, hoy se alargó la comida por motivos excepcionales y de fuerza mayor.
No todos los días sucede un acontecimiento editorial como el de hoy.
Estaba viendo la mítica película de los hermanos Coen 'El Gran Lebowski', estrenada en 1998, pero no he llegado ni a la media hora de visionado, pues 'El GRAN LIBRO de MAGIA de la LUNA y la SERPIENTE' me llamaba desde la habitación para que me pusiera con él.
Llevaba más de una década, desde que descubrí la faceta mágica del genio de Northampton (sí, yo también conocía al genio de Northampton como el mejor guionista de cómics de la historia, a pesar de no ser nada entusiasta ni consumidor del invento superheroico yanqui), esperando algo así.
De momento me había tenido que conformar con las dos piezas maestras que publicó La Felguera, que no fue poco (y además en exclusiva): ÁNGELES FÓSILES (La Felguera Editores, Madrid, 2014) y EL LIBRO DE LA SERPIENTE. LOS LIBROS ILUMINADOS DE ALAN MOORE (La Felguera Editores, Madrid, 2018).
Aunque en ambos libros se exponían algunas de las ideas más refrescantes, renovadoras e interesantes del pensamiento mágico ocultista (especialmente en el primero, un breve ensayo sin parangón que escribió Alan Moore para manifestar su aportación más importante a mi parecer, así como también sus opiniones sobre el asunto), no obstante era insuficiente. Quería más. Necesitaba más. Anhelaba y deseaba más.
Exactamente lo que ahora mismo se ha dignado a publicar el Grupo Planeta (algo que no deja de sorprenderme, pues el monopolio más potente y grande en el mundo de la edición en España, cuyo criterio inevitable e inercial es la optimización máxima de beneficios al mínimo coste, se atreve a publicar la mayor extravagancia de los Moore, solo apta para un público muy selecto, no para las masas, a 50 pavos encima, nada más y nada menos... supongo que con la esperanza comercial de que la inmensa legión de seguidores que tiene el Alan Moore de los cómics superheroicos en los países hispanoparlantes se confunda y lo compre, pensando que es lo que no es) me deja anonadado, estupefacto, boquiabierto y noqueado, pero no podría estarle más agradecido.
A pesar de que el genio de Northampton no aprecia nada la magia del caos, no obstante yo le debo el descubrimiento a él, pues fue consultando, hace doce años, su perfil en Wikipedia, buscando otra información distinta, como descubrí la declaración de intenciones mágicas, el día del 40 aniversario, redirigiendo, no entiendo muy bien por qué motivo, Wikipedia, hacia la entrada sobre magia del caos, atribuyéndosela erróneamente a él en aquella declaración legendaria, pues se trata de un paradigma y enfoque que Alan Moore denosta y rechaza, sin la mínima simpatía (imagino que por la mala experiencia de su amigo y mentor Steve Moore con la IOT y los caotas).
Durante un lustro usé la magia del caos, implementándola en mis trabajos mágicos ocultistas, pero pronto quedó obsoleta, en parte gracias a las indiscutibles aportaciones del genio de Northampton.
Entonces se manifestó intuitivamente el miércoles, 7 de agosto de 2019 la metamakgia, un nuevo paradigma de magia ocultista que me inventé sobre la marcha, aunque fuertemente influenciado por las ideas alanmooreanas, mientras subía por el camino de la serpiente empedrada al seminario diocesano San Miguel de Orihuela, sudando a chorros... aunque no lo desarrollé ni se activó hasta cuatro años después, con mi polaridad metamákgica, el brutal y poderosísimo mago caota Ontón Muerdevigas (que ya murió mistéricamente a finales del año pasado).
Hasta el momento actual la mayor exposición de la peculiar concepción mágica ocultista desarrollada por el genio de Northampton que teníamos disponible en España y los países hispanoparlantes, era la serie de cómic 'PROMETHEA', publicada originalmente en inglés entre agosto de 1999 y abril de 2005, con 32 números en total. La primera edición (incompleta) en España fue la de Planeta DeAgostini (antes de reestructurarse como Planeta Cómic), que publicó solo 27 de los 32 números (entre noviembre de 2000 y noviembre de 2004). La siguiente edición (completa) fue la de Norma Editorial, publicada en cinco tomos, siguiendo la edición norteamericana original (entre febrero de 2007 y octubre de 2008). Mi edición (completa) es la penúltima de la extinta editorial ECC Cómics, publicada en tres tomos (entre mayo y noviembre de 2016).
Así que por fin, la llegada hoy de El GRAN LIBRO de MAGIA de la LUNA y la SERPIENTE (Planeta Cómic, Barcelona, 2026) ha supuesto, tal vez, el mayor acontecimiento que nos podía suceder a los magos ocultistas o a las personas interesadas en esta disciplina principal de lo que en la Edad Media se llamaba ciencias ocultas y en el Renacimiento se reinventó como filosofía oculta, para luego atravesar infinidad de vicisitudes y reinterpretaciones hasta la actualidad.
Sin duda que, como interesado por una parte y practicante por otra, opino, tras haberlo estudiado a fondo, que Alan Moore representa al mago ocultista más importante y que mejores aportaciones nos ha legado desde Heinrich Cornelius Agrippa von Netessheim (1486-1535) y John Dee (1527-1608), superando con creces sus aportaciones y concepción a las de referentes del siglo XIX y XX como Eliphas Lévi (1810-1875), Aleister Crowley (1875-1947), Austin Osman Spare (1886-1956), Peter J. Carroll, Ray Sherwin, Phil Hine e incluso Genesis Breyer P-Orridge (1950-2020).
Solo faltaba un trabajo como 'El GRAN LIBRO de MAGIA de la LUNA y la SERPIENTE', en colaboración con su mentor Steve Moore, para consumar sus aportaciones y concepción.
Así que ha llegado el momento de la primera aproximación, para comprobar los contenidos y ver qué tal se tercia el asunto, antes de sucumbir del todo ante un entusiasmo que podría estar acertado (como creo con seguridad) pero también podría estar equivocado (como suele suceder a menudo en mi vida).
Vamos a por ello.
Miércoles, 13 de mayo de 2026.
20:43.
Acabo de salir de la ducha... una de esas metamákgicas duchas largas... largas... largas... con intenciones y propósitos, no solamente para la cotidiana higiene corporal sin más.
La preparación para mi entrada en EL GRAN TEATRO EGIPCIO DE LAS MARAVILLAS DE LA LUNA Y LA SERPIENTE.
La emoción me embarga aunque en silencio, sin aspavientos, exaltaciones ni manifestaciones efusivas... preservando una migaja de escepticismo, que me cuesta mucho mantener pero lo hago... por si acaso luego no es lo que parece.
Ya va anocheciendo... el cielo medio nublado medio despejado... plenitud de la primavera... el progresivo oscurecimiento indica la cercanía del fin de este significativo día... y sin duda es el mejor momento para iniciar la primera aproximación al espectáculo que me espera ahí dentro... el silencio callejero de un día entre semana que termina es lo único necesario para poder centrar la atención sin distracciones.
He ungido mi cuerpo con colonia Tulipán Negro, una de mis favoritas para entrar en estado receptivo de tranquilidad evocadora.
He limpiado a fondo los cristales de mis gafas con toallitas húmedas que las dejan como nuevas, para poder leer con nitidez y sumergirme en esta intrépida experiencia lectora y visual pensada por sus autores para ser inmersiva, pues hay tantas letras como ilustraciones.
Y allá vamos... ¿me acompañas?
Lo primero es lo obvio: las tapas, de cartón grueso y duro plastificado, con las letras del título en la portada impresas en un color dorado... todo en este... grimorio con apariencia de cómic es de una impresión inequívoca... rezuma calidad por cada parte... máxima calidad... el olor inconfundible del papel satinado y el derroche sin escatimar de tintas de todos los colores, que tienen los mejores cómics... el encuadernado, cosido a hilo, con marcapáginas de tela incorporado, solo presente en las ediciones selectas de coleccionista... y el peso... el peso necesario para que el trabajo de artesanía confirme la calidad del producto manufacturado como una obra de arte pensada para la duración extendida y un uso constante, pues estamos ante un manual que requiere mucho trabajo práctico y continuas relecturas, no para quedar guardado en una estantería donde acumulará cantidades ingentes de polvo.
Y nada más abrimos la tapa, un derroche de ilustraciones evocadoras para que nuestra mente entre en el estado de conciencia adecuado, acorde a la más interesante aportación alanmooreana que expuso con claridad, brutal honestidad y sin pelos en la lengua para poner las cosas en su sitio sin medias tintas, a lo largo de su breve pero esencial manifiesto, 'Ángeles Fósiles', escrito originalmente a finales de 2002: "la magia es arte y todo arte es magia".
¿Qué aportamos los magos ocultistas, según la concepción alanmooreana? Arte... pero no cualquier arte (y ahí es donde reside la clave), sino un arte intencionado, que empieza, se crea y termina con un propósito... sin importar nunca si ese propósito inicial se cumple o no... sino todo lo que produce, genera, conecta... pero también desconecta durante su desarrollo y recorrido.
Y viene la fórmula alquímica por definición... es una ilustración que se mueve... ilusoriamente... te atrapa y abre la puerta de entrada al gran circo... desconocido. No se mueve la ilustración... a pesar de las figuras y/o deformaciones estilo mandala budista que se ven... aparentemente... solo se mueve tu mente... en realidad se trata de líneas rectas. Pasen y vean. Disfruten y dejen su mente demente en la entrada... no se preocupen... no la perderán (todavía) ni nadie se la robará... luego podrán recuperarla... tras la finalización del espectáculo.
Solo a los Moore se les ocurre tratar la magia ocultista como si fuera un circo de finales del siglo XIX o principios del XX... ¿acaso podría ser, francamente, otra cosa?
El índice es magnífico, diferente a cualquier índice de un libro o un cómic convencional... porque esa es una de las claves casi imposible... definir este... esto. ¿Ante qué estamos? ¿Es un cómic? Bueno, empieza como pocos cómics he visto, exceptuando, que recuerde ahora mismo, tal vez, a los del historietista suizo nacionalizado alemán Thomas Ott, una de las mayores joyas de la máxima rareza comiquera: sin texto, solo ilustraciones, aunque luego tiene, al menos, dos apartados seriales que se presentan y desarrollan en forma de cómic tradicional. ¿Es un libro? Bueno, tiene mucho texto, capítulos y apartados seriales que, básicamente, aportan bastante texto, con algunas ilustraciones intercaladas, como si fuera una enciclopedia. ¿Es, por tanto, una enciclopedia de magia ocultista? Bueno, tiene suficiente información detallada, exhaustiva, rigurosa, bien investigada y mejor ordenada. ¿Es un grimorio? Bueno, aporta una amplia cantidad de tablas, gráficos y alfabetos como para poder trabajar a fondo con todo ello, creando hechizos y rituales (un grimorio es un libro, tradicionalmente medieval o renacentista, de hechizos, construido como obra de arte visual para realizar invocaciones y evocaciones mágicas).
Al analizar el impresionante índice (un trabajo artístico muy elaborado, jugando con el contraste de colores entre las letras y el fondo) vemos que las 352 páginas que componen este artefacto mágico-artístico, cómic-libro-enciclopedia-grimorio, se agrupan por temas luego desarrollados.
Podemos dilucidar un hilo conductor escrito en naranja, que nos proporcionará el alfabeto mágico de la Luna y la Serpiente (página 4) para empezar y luego tratará los temas angulares a lo largo del artefacto, intercalándose con las otras secciones temáticas. Pasaremos por la introducción (página 15), la Cábala (página 56), la Guía del Tarot para principiantes (página 146), los paisajes mágicos (página 172), la guía de espíritus (página 204), los juegos y pasatiempos (página 264) y por último, la conclusión (página 272).
Luego, el artefacto mágico-artístico se estructura en una serie de apartados desarrollados de manera serial, en partes y/o capítulos, pero también intercalados. Esos apartados son: la vida de los grandes hechiceros (50 números de una pagina cada uno), actividades para los días de lluvia (seis partes), el alma (seis capítulos) y las aventuras de Alejandro (ocho partes).
Por último, tendremos el templo recortable y montable (página 326), finalizando con las tablas de correspondencias (página 342) y alfabetos mágicos (página 348).
También en el índice vienen todos los artistas visuales que han colaborado con las ilustraciones: Steve Parkhouse, Rick Veitch, Kevin O'Neill, Ben Wickey y John Coulthart.
El artefacto mágico-artístico no podría empezar mejor: con 'EL ALFABETO MÁGICO DE LA LUNA Y LA SERPIENTE'.
Jueves, 14 de mayo de 2026.
0:18.
Acabo de terminar mi primera inmersión y todavía estoy flipando... 'En los albores de la mente'... un cómic de ocho páginas... en blanco y negro... nueve viñetas por página... excepto dos... con siete viñetas... visual... sin guion... una experiencia indescriptible... no te la puedo contar... debes vivirla... la inmersión completa en la prehistoria... antes del lenguaje... el nacimiento de la magia... una visión terencemckenniana de los albores de la mente... guau... ¡menudo viaje!
Jueves, 14 de mayo de 2026.
1:30.
La lectura del prólogo, nuevamente de ocho páginas, escrito por ambos Moore (después de los dos primeros números del genuino cómic seriado, que habla de la vida de los grandes hechiceros a todo color... ¡y menudos colores más vivos!), es muy esclarecedora y como esperaba e intuía, pues conozco la apasionante y sugerente visión alanmooreana de sobra, ambos autores nos explican su interpretación del subjetivo asunto de la magia ocultista, que difícilmente encontraremos en otros autores dedicados al mismo tema (exceptuando a los caotas), siendo muy conscientes en todo momento de la subjetividad... pero tengo mucho sueño, porque al final se me han hecho las tantas, aquí, inmerso en el teatro egipcio de las maravillas de la luna (Steve) y la serpiente (Alan), como muestra la atrapante ilustración que cierra la introducción. Mañana volveré a releer mejor y más despejado la introducción que, ya de por sí no tiene ni un ápice de desperdicio... buenas noches y hasta mañana.
Jueves, 14 de mayo de 2026.
9:45.
El comienzo de la introducción, cual declaración de intenciones, es curioso: "En este maravilloso compendio esperamos ofreceros una introducción clara y útil a la historia de este campo tan apasionante, así como proporcionaros todo lo que es necesario saber para desarrollar vuestros propios experimentos e investigaciones" (página 17).
Existen infinidad de libros que pretenden ser exactamente lo mismo (compendios completos) pero hasta el momento y en mi opinión, se quedan siempre cortos, incompletos, fallidos. Lo más destacable que veo es lo segundo: "proporcionaros todo lo que es necesario saber para desarrollar vuestros propios experimentos e investigaciones". Sí, es cierto que abundan los compendios de introducción, más o menos claros, más o menos útiles, a la historia tanto de la magia como del resto de "ciencias" o filosofías ocultas, pero todos adolecen de lo mismo en mi opinión: la renovadora interpretación sugerente de los Moore, que está plasmada con elocuencia en esta introducción de ocho páginas. Tampoco es nada habitual que un compendio esoterocultista (incluyendo los grimorios medievales, modernos, posmodernos), te aporte lo que este promete: todo lo necesario saber para desarrollar nuestros propios experimentos e investigaciones.
He aquí los dos aspectos que a mi juicio diferencian este compendio mágico del resto: por una parte, la intención comprometida de ofrecernos lo máximo sin escatimar atenciones y por otra parte, aportarnos la renovadora, iconoclasta, disruptiva visión de los genuinos Moore. Pero también hay otro aspecto nada desdeñable: el compendio cumple con exhaustividad y coherencia interna ejemplar con la interpretación principal de la magia ocultista que vende, es decir, la magia es arte y todo arte es magia, pues el compendio tiene otra gran diferencia con el resto (y por eso el Grupo Planeta lo publica dentro de su sello dedicado al cómic, pues en gran parte son varios cómics cortos en uno, de tipo seriado, estilo tiras de prensa): es un artefacto mágico-artístico (arte gráfico usado con propósitos mágicos, mostrando el ejemplo más obvio de lo que ambos autores venden, en una acción aplicada).
Su peculiaridad ya se manifiesta en la interesante definición que dan los Moore sobre la magia: "la magia es un reino de poderes asombrosos y hechizos impronunciables, de espíritus, demonios, hechiceros y brujas" (página 17). Aunque, con su sensatez objetiva que les caracteriza (lucidez metacognitiva siempre presente), antes se han apresurado a matizar que esta es la respuesta inherente a un niño, desdeñada por los adultos, que la rechazan pretenciosamente como una irreal interpretación infantil. Y el posterior hilo conductor irá por las especulaciones de los Moore sobre la realidad, pues en su interpretación, para entender lo que es la magia, primero hay que entender su interesante concepción de la realidad.
¿Qué es la realidad, en el contexto mooreano de Steve y Alan?
"Aunque cada uno de nosotros la perciba de manera ligeramente distinta, la realidad suele estar definida por la cosmovisión predominante en cada época. En el pasado, la mentalidad de los seres humanos estaba dominada tanto por la magia como por la religión, mientras que, en el presente, es la ciencia la que proporciona la base de nuestro pensamiento y la que determina lo que aceptamos o no como real" (página 17).
Luego sugieren una interpretación dual sobre el dilema de la mente y/o la conciencia: que tanto la materia como la mente y/o la conciencia son reales, aunque de maneras completamente diferentes. Se trata de un dualismo integrador similar a la cosmovisión hinduista samkhyana, no maniqueo derivado de las cosmovisiones gnósticas. A partir de ahí, oponiéndose a la cosmovisión unitaria reduccionista y cientificista que predomina en Occidente, como materialismo radical, donde toda la realidad se reduce a una explicación material, hoy por hoy, insostenible (pues esa cosmovisión no consigue resolver el problema fuerte de la conciencia), pero donde la posibilidad de la magia ocultista queda denostada, en la peyorativa onda del pensamiento mágico, para automáticamente rechazarla cual fantasía impracticable, abrirán ambos autores el espacio para explorar la magia ocultista desde su aportación.
Y la concepción que tienen de la magia es importante, porque la desidentifican de la materia para asociarla a la mente (algo que empezó a ser propuesto e investigado en los paradigmas posmodernos, como la magia del caos o el templo de la juventud psíquica, a finales de la década de 1970): "¿No es posible que todas las afirmaciones extraordinarias enunciadas en nombre de la magia sean enteramente creíbles, siempre que entendamos que la magia no tiene lugar sino en la mente?" (página 18).
Luego viene una defensa de la magia ocultista muy interesante: desaprisionar la mente de sus marcos cognitivos, creencias limitantes, términos restringidos y restrictivos, como los aportados por la ciencia, que niega la mente y/o la conciencia, excepto como productos residuales de la biología (epifenómenos cerebrales), sin haber podido demostrar su existencia, pero tampoco corroborar su inexistencia, a pesar de la experiencia diaria, continua y persistente de fenómenos mentales todavía no explicados, la conciencia en particular, excepto como hipótesis provisionales nunca demostradas ni verificadas, pero en las que se cree como si fueran una verdad fundamental, mucho más cercanas al fundamentalismo religioso que a la esencia de la ciencia.
El curioso planteamiento de los Moore es este: "En lugar de aceptar la visión científica de que la conciencia es algo insignificante y fortuito, imposible de acomodar en un universo científico racional, quizá podríamos plantear un modo nuevo de observar la mente que sea más fiel a cómo experimentamos verdaderamente nuestros propios pensamientos y percepciones. ¿No podría la conciencia, como el mundo material que nos circunda, verse como una suerte de espacio o paisaje que obedece a leyes radicalmente distintas a aquellas que rigen el ámbito físico, pero que en sus propios términos es tan real como el mundo material?" (página 18).
A partir de aquí, los Moore postulan su concepción del mundo mágico como un lugar que existe aparte de la realidad. Alan se ha encargado de explicar en infinidad de ocasiones ese hipotético lugar, al que llama idea-espacio (también inmateria), desarrollado a fondo en la serie de cómic 'PROMETHEA' y explicado en la recta final de la introducción: "En el mundo inmaterial y ácrono que imaginamos, la variedad de mentalidades humanas tal vez podría equivaler a la de las naciones o ciudades vecinas, pues se hallan separadas y, aun así, en estrecha proximidad unas de otras. En estos países de la mente, los únicos hitos geográficos serían los que ofrecen las ideas; ideas de tamaños, formas y niveles de complejidad enormemente variables. Las ideas pequeñas o comunes podrían verse como guijarros dispersos: sosos, muy parecidos, reiterados por doquier a lo largo del paisaje mental y, en ocasiones, acumulados en una gravilla conceptual suelta al pie de formaciones sólidas mucho mayores; de una religión, una filosofía o una escuela política cernida sobre nuestro territorio mental como una montaña. Aquí y allá, puede que también hallemos macizos compactos de sesgos, prejuicios u obsesiones duraderas, así como simas y grietas súbitas fruto de la depresión o el delirio" (página 22).
Por último, en las dos páginas finales de la introducción (23 y 24) ambos autores nos explican todo lo que encontraremos en su 'GRAN LIBRO de MAGIA...' y... bueno... vaya... es impresionante... sin comparación... ni parangón.
Jueves, 14 de mayo de 2026.
23:13.
He necesitado investigar un poco por internet para ver en qué momento se publicó la edición original en inglés, pues la única noticia que tenía de una publicación original en inglés donde se mostrara la visión mágica de Steve, en conjunto con la de Alan, era 'Unearthing', publicado en inglés (y nunca traducido ni editado en España) el martes, 12 de marzo de 2013 por la editorial estadounidense especializada en cómics Top Shelf Productions, aunque en forma de colaboración entre Alan Moore y el fotógrafo Mitch Jenkins.
Así es como he descubierto que este artefacto mágico-artístico, cómic, libro, enciclopedia y sobre todas las demás cosas, grimorio (grimorio de grimorios en mi opinión), fue publicado el martes, 15 de octubre de 2024 como una colaboración entre la editorial estadounidense Top Shelf Productions y la editorial británica Knockabout Comics, ambas especializadas en noveno arte, aunque contracultural. Obviamente es un trabajo que debió ser terminado hace, como mínimo, una década, pues uno de los coautores, Steve Moore, falleció, oficialmente, el domingo, 16 de marzo de 2014 tras un infarto (aunque en realidad, como explica Alan, muy probablemente murió dos días antes). Lo cual indica que ambos autores lo tuvieron que escribir unos años antes.
Saltando hasta el final del artefacto, en las páginas 325 y 326 viene el 'Post scriptum' (no indicado en el índice) donde Alan Moore lo aclara todo, en un escrito fechado el lunes, 8 de diciembre de 2014. Y efectivamente, afirma que este 'GRAN LIBRO de MAGIA...' empezó a escribirse siete u ocho años antes, es decir, entre 2006 o 2007, durante sesiones intensivas en la residencia de Steve, en la cumbre de Shooters Hill, en South London, donde, al parecer, Alan se desplazaba desde su querida Northampton. Luego nos cuenta cómo murió de un infarto repentino pero fulminante, precedido por una serie de dolores anginosos de pecho los días anteriores, por lo que iba a acudir al médico poco antes de morir, aunque no llegó a tiempo. El artefacto mágico-artístico estaba prácticamente terminado en ese momento, solo le faltaban unos reajustes finales.
Viernes, 15 de mayo de 2026.
0:25.
Durante nueve años, tras descubrir la penúltima reedición, por parte de la extinta editorial (desde el pasado año 2025) especializada en noveno arte, ECC Cómics, de la obra maestra definitiva 'PROMETHEA' (primavera de 2017), estaba esperando algo como 'El GRAN LIBRO de MAGIA de la LUNA y la SERPIENTE', sin saber que ya existía desde la primavera de 2014, cuando Alan se convirtió en el Jefe de Operaciones de la Luna y la Serpiente en el plano exterior, simultáneamente a la muerte de Steve Moore, que pasaría de inmediato a ser el Jefe de Operaciones de la Luna y la Serpiente en el plano interior.
Esto significa que en mi intuitivo fuero interno de PAS, sabía que ya existía 'El GRAN LIBRO de MAGIA de la LUNA y la SERPIENTE' aunque no existiera hasta una década después en su formato editado profesionalmente y publicado en inglés.
Por eso, he pasado la última década buscando, sin saberlo conscientemente, 'El GRAN LIBRO de MAGIA de la LUNA y la SERPIENTE', cada vez que acudía a mis librerías habituales, de Orihuela y de Alicante (con alguna excepción en Valencia o en otros lugares de la península).
Y por eso, durante la última década, todo lo que encontraba era insatisfactorio, pues algunas cosas se podían acercar más o menos, pero todas han estado muy muy lejos.
Y también por eso, ahora empieza a tener mayor sentido el progresivo hastío que me llevó al agotamiento vital extremo con el exitoso blog 'Rareza literaria' (en términos relativos del nicho bloguero literario), pues aquella dedicación plena y comprometida por hacer algo de calidad, útil y aprovechable, me absorbía, al mismo tiempo que me alejaba de lo que se avecinaba... primero retomar el estudio del sāmkhya... segundo prepararme para la llegada, por fin, de 'El GRAN LIBRO de MAGIA de la LUNA y la SERPIENTE'... sin saberlo conscientemente... como siempre suceden las aventuras mágicas de la conciencia receptiva... todo dirigido por nadie sabe qué... "fuerzas" y "poderes", decía la clave metamákgica, por decir algo... años desconectado de la magia ocultista... reconexiones temporales endebles... frágiles... no definitivas... con encuentros fugaces... volátiles... de alta intensidad achicharrante para la mente... el encuentro fundamental con mi polaridad metamákgica... el gran T. C... C. T... lunes, 5 de junio de 2023... Códex... el abuelo Howie... Stephenson... Esau Cairn... Peter James Carroll, tras las comprensibles suspicacias ante un desconocido de comportamiento raro... y los ancestros iberos... gimnetas... contestanos... Salduie presidió... y apenas cinco meses después... la activación de la metamakgia... los encuentros de los lunes lunáticos... el nacimiento de Ontón Muerdevigas y Atrom Mascafierros... primer encuentro... lunes, 13 de noviembre de 2023... lugar... el parque de la mota del río Segura... en la "cúpula del trueno" donde dos entran y un clan sale... el Clan del Ser, la Sabiduría y la Luz... propósito... desconocido... último encuentro... lunes, 18 de marzo de 2024... y de repente... la marabunta... la vorágine... la centrifugadora existencial de experiencias extremas y al límite... los cambios drásticos... la incertidumbre... la intemperie... hoy todo... mañana nada... y el reformateo rápido... y el reinicio menos esperado... pero desde entonces... la metamakgia siempre presente... con el propósito cumplido... dando sus frutos... cuando tiene que ser... como tiene que ser.
Viernes, 15 de mayo de 2026.
8:57.
El primer capítulo técnicamente hablando es un apartado titulado 'ACTIVIDADES PARA LOS DÍAS DE LLUVIA'. Se trata de uno de los apartados principales, con el fondo de las páginas en azul, que se desarrollará en seis números a lo largo del artefacto. El número uno se titula '¡Hacer cosas es magia!'.
Detrás de la tonalidad inicial, como si fuera un libro de manualidades para niños que claramente muestra el peculiar y extraño sentido del humor, al menos de Alan, donde era imposible saber qué esperar en el contenido (aunque teniendo la certeza de que no iba a defraudar), hay un ensayo de nueve páginas (al parecer es el número aproximado de páginas para cada capítulo ensayístico, a doble columna, lo cual comprime dos páginas en una, por tanto es equivalente en palabras y tiempo de lectura a 18 páginas) que a mi juicio es la mejor iniciación que jamás se ha escrito a la práctica de magia ceremonial, según las tradiciones mágicas ocultistas que se remontan a los sistematizadores de la tradicional magia ceremonial, como Heinrich Cornelius Agrippa von Netessheim (1486-1535) y John Dee (1527-1608), que siglos más adelante desarrollaron a fondo los magos ceremoniales más conocidos y populares, como Éliphas Lévi (1810-1875), Samuel Lidell (1854-1918) o Aleister Crowley (1875-1947) en particular, siendo Austin Osman Spare (1886-1956) el punto de inflexión que modificaría y alteraría esa concepción tradicional, para ampliarla en otros paradigmas más completos y disruptivos, como la magia del caos (de la cual su concepción y trabajo es precursor AOS).
Desde la segunda mitad del siglo XX la religión neopagana más popular y practicada, con reclamo directo o con variantes reinventadas pero en esencia lo mismo, me refiero a la wicca, brujería o vieja religión de la naturaleza, se ha encargado de preservar la práctica comprometida y exhaustiva de magia ceremonial, respetando al máximo la ortodoxia tradicional, a través de su creador, Gerald Brousseau Gardner (1884-1964), que al fin y al cabo se fundamentó por completo en el trabajo sistematizador y exhaustivo de Crowley.
No obstante nunca un manual de iniciación me había estimulado tanto ni motivado a retomar la práctica de magia ceremonial (abandonada hace tres lustros, cuando me autoinicié precisamente en la wicca con 'EL LIBRO COMPLETO DE LA BRUJERÍA DE BUCKLAND', publicado por Luis Cárcamo, editor en 1990 y escrito por el creador de la Seax-Wicca o wicca sajona, el británico Raymond Buckland (1934-2017), encargado de dar a conocer la wicca en Estados Unidos) como el primer ensayo del artefacto mágico-artístico doble mooreano. El citado manual wiccano, también conocido como "el libro azul" (por su distintivo e inconfundible color de las tapas), fue el último grimorio de magia ceremonial estimulante que encontré en mi larga trayectoria como mago ocultista, iniciada a principios de la década de 2000. El encuentro sucedió, como ya conté al principio de este blog, en la librería Llorens de Alcoy hace tres lustros. Mi autoiniciación en la wicca con "el libro azul" (un manual pensado precisamente para la autoiniciación wiccana) tuvo lugar el sábado, 15 de enero de 2011, a lo largo del recorrido de una ruta de montaña que partió del Baradello Gelat y terminó en Pénjamo, pasando por la parte trasera del Preventorio, con una primera detención en la ermita abandonada de la cruz de San Cristóbal, para recorrer el alto de las pedreras, hasta las buitreras, rodeando el Barranc del Cint y desembocando finalmente en Pénjamo, donde establecí un altar provisional y encendí el primer fuego sagrado, que despertó el recuerdo rememorado de los ancestros iberos gimnetas-contestanos del sureste de la península ibérica. Pero en realidad el ritual de magia ceremonial más significativo de todas mis prácticas sucedió apenas dos semanas después, en la cumbre de la Serreta, donde hubo un poblado, necrópolis y santuario ibero en la antigüedad, celebrando el sabbat mayor Imbolc. A partir de ese momento empecé a trabajar en la creación de una nueva religión neopagana centrada en el despertar del recuerdo rememorado de los ancestros iberos, a la que llamé neoiberismo, que nunca cuajó, aunque se hicieron una serie de trabajos mágicos, en clave psicogeográfica, significativos, con el único implicado a fondo, Lidon Lluch Miralles, Sulpur, destacando el que tuvo lugar la noche del sábado, 29 de diciembre de 2012 en la Cova del Bolumini, sierra de Segaria, el ritual de magia ceremonial más importante que sucedió en el contexto neoibérico. Sulpur fue el mayor y más comprometido recuperador de la memoria ancestral ibera gimneta-contestana en clave neoibérica.
Uno de los grandes errores que tiene desde el principio 'El GRAN LIBRO de MAGIA de la LUNA y la SERPIENTE' es la incorrecta correlación desfasada entre la numeración de las páginas en el índice y la numeración real de las páginas (no sé si a propósito o por error del corrector). Así, en el índice indica página 4 para el 'ALFABETO MÁGICO DE LA LUNA Y LA SERPIENTE', el comienzo del artefacto, pero en realidad el alfabeto está numerado como página 6.
A partir de ahí todas las numeraciones irán dos páginas corridas, lo cual me hace concluir que tal vez sea un error del encargado editorial de la corrección.
También falta, como mínimo, un apartado suprimido (no sé, nuevamente, si a propósito o por error del corrector) en el índice, el 'Post scriptum' (páginas 325 a 327).
Pero con independencia de este detalle menor, prosigamos.
El primer número del primer apartado va de la página 25 a la página 34. Empieza así, en la segunda columna (tras una breve broma en la primera columna): "Un buen primer paso sería decidir el estante, mesa o superficie genérica que usaréis a partir de ahora como altar. Este será el lugar en el que desarrollaréis la mayoría de vuestras actividades mágicas futuras. Servirá de centro neurálgico en cualquier ritual que queráis probar cuando lleguéis a la sección correspondiente del libro, de espacio en el que concentrar todas vuestras reflexiones sobre magia y acumular objetos que tengan magia o algún significado simbólico para vosotros, y por ende de recordatorio constante de las importantes cualidades que precisa un mago (o una persona corriente, ya puestos) para disfrutar de una vida productiva y provechosa, beneficiosa tanto para él mismo como para el amplio mundo en el que vive" (página 25).
El resto del ensayo es, como ya dije, lo más estimulante y evocador que he leído en mi vida para implementar el comienzo de la práctica de magia ceremonial, tanto si eres un mago ceremonial ya experimentado como si solo eres un principante que se acaba de interesar por la magia ocultista o estaba ya empezando a interesarse.
En el fondo los Moore te cuentan lo mismo que cualquier introducción a la práctica de magia ceremonial (herramientas y simbolismos). La diferencia reside en cómo te lo cuentan.
Viernes, 15 de mayo de 2026.
11:18.
Ahora mismo dejo el dietario de esta primera toma de contacto, para recuperar el tiempo de trabajo implicado en su escritura, pues necesito recentrarme en un nuevo comienzo mental reformateado de mi concepción-cosmovisión mágica implementada en la práctica desde el lunes, 13 de noviembre de 2023, cuando Atrom Mascafierros activó la metamakgia junto a su poderosa polaridad catalizadora, Ontón Muerdevigas.
Es el momento de la limpieza interna para dejar espacio libre a una nueva aproximación renovadora y refrescante, a la luz de todas las experiencias y cambios acaecidos desde entonces.
De repente me siento no-miembro de la no-orden mágica creada por los Moore, El Templo de la Luna (Steve) y la Serpiente (Alan). O mejor dicho: El Gran Teatro Egipcio de las Maravillas de la Luna y la Serpiente.

















