Un potente, maravilloso y necesario debut literario: hablemos sobre 'EL DISCÍPULO' de David Pareja
Desde el primer momento que lo vi actuar en la evocadora y genial película —en mi opinión— 'MATAR A DIOS' (Albert Pintó y Caye Casas, 2017), ya no me olvidé de él y su interpretación. Lo desconocía —a pesar de considerarme cinéfilo— y decidí buscar quién era. Se trataba de un cómico y actor onubense llamado David Pareja. Pero la cumbre llegó un lustro después con su interpretación en una de las películas más locas, absorbentes e inolvidables que he visto en mi vida... una de esas películas que marcan un radical punto de inflexión en el cine independiente de autor: 'LA MESITA DEL COMEDOR' (Caye Casas, 2022).
Hace un par de días —pocas horas después de volver de las breves vacaciones en Granada— estaba en la librería Atenea de Orihuela buscando algo para terminar julio y empezar agosto. Quería algo para devorar, que me enganchara, atrapara y no me soltara hasta terminar... uno de esos libros imposibles que buscas y no encuentras tan fácilmente, a pesar de la cantidad desproporcionada de libros que se publican al día en España (de 240 a 250 novedades editoriales). O al menos ese es mi lectobibliófilo caso.
Contra todo pronóstico, tuve suerte: encontré tres cosas —a pesar de tener ya mi actual biblioteca petada hasta arriba de libros y no ser viable seguir comprando más que no me caben en sitio alguno dentro de nuestro espacio actual desde hace una semana—. Entre ellas, EL DISCÍPULO. Una novela sobre ser un hombre de verdad (Temas de Hoy, Barcelona, 2026) de David Pareja... sí... el mismo cómico y actor citado que hace su debut literario como novelista en esta brillante y esclarecedora ópera prima.
Se trata de una novela sencilla, sin complejidades, con personajes bien construidos, reconocibles, cercanos, no demasiado caricaturizados y una trama costumbrista de lo cotidiano, situada perfectamente en la actualidad y sus modas, que se ubica dentro del marco de la adolescencia masculina y la siempre difícil, complicada búsqueda de la identidad propia en un mundo hiperconectado muy complejo, donde todo es efímero, volátil e impostado, destacando el argumento central que sustenta el desarrollo de la novela: los reclamos que orbitan alrededor de ese movimiento internáutico sectario conocido como machosfera.
Sonrojante y avergonzante mundo para cualquier hombre que en mi opinión tenga dos dedos de frente y un poco de madurez emocional, tampoco es que me sorprenda en exceso, especialmente después de lo que vi en los comentarios de un relato poético que escribí en el blog 'Rareza literaria' hace cuatro meses: 'HOMBRES, MUJERES Y VICEVERSA (relato poético)'. Sinceramente pensaba —o quería creer— que las cosas habían cambiado bastante, pero muy a mi pesar veo que no es así. Ilusorias y vanas esperanzas, imagino. Aunque, al menos a mí, sí que me sirvió para reflexionar y no poco, pues... ¿cuántas creencias, opiniones y comportamientos obsoletos tenemos todos —servidor el primero— para revisar y tal vez reformatear?
Y entonces llegó arrasando el magnífico, memorable y muy recomendable debut literario en mi opinión, de David Pareja. Aunque fue lanzada a la venta la primera edición en marzo de 2026, yo no descubrí la novela hasta hace poco, debido a que mi fuerte no es precisamente la literatura de ficción y solo reviso las amplias secciones de este popular y más leído género literario en las librerías bastante rápido y por encima, pues no suelo encontrar cosas de mi interés, salvo honrosas excepciones. Por suerte para mí EL DISCÍPULO sí llamó mi atención en Atenea —una de las pocas librerías donde siempre reviso más a fondo la sección de ficción, pues muchas veces encuentro algo interesante— y lo compré hace dos días, como ya dije.
Me fui a caminar por la mota del río Segura bien entrada la tarde y desde el comienzo de la lectura supe que había acertado. El protagonista es un inseguro adolescente del montón, llamado Emilio Torres, nombre y apellido común, del montón, que sufre acoso escolar, como por desgracia siguen sufriendo no pocas personas —adolescentes y no tan adolescentes si nos remitimos al gran espacio de libertad ilimitada sin consecuencias para el ciberacoso que es internet— y no encuentra su lugar en el mundo. Sus progenitores, Alfonso y Florencia, también son dos personas anónimas comunes con las que nos cruzamos todos los días —incluso somos nosotros mismos—.
Un nefasto día de tantos, navegando por esa perniciosa cloaca plagada de la peor desinformación que es internet, Emilio tropieza con el arquetipo de personaje común que protagoniza la machosfera, llamado Dante —trasunto literario caricaturizado pero inequívoco de Llados Fitness y todos sus clones copiados y calcados—.
Es curiosa y atrevida la ignorancia —solo la ignorancia lo es, al parecer, según los datos— implícita en las evidencias que contradicen el discurso de la pseudomasculinidad delirante, asociada a unas extrañísimas y más delirantes si cabe ideas sobre las mujeres, la seducción, el peso corporal, el ejercicio, la alimentación, el éxito o la prosperidad, que David Pareja resume y plasma con la mayor brillantez sarcástica posible, sacando su mejor vena humorística muy inteligente, aunque nada divertida ni risible, pues refleja con exactitud una penosa, patética, ridícula y vergonzante, pero también preocupante y peligrosa realidad influyente, especialmente en la mentalidad a medio formar, vulnerable y necesitada de referentes en la adolescencia.
Pero lo más importante a mi juicio de esta novela, que no es una obra maestra, sino una buena e interesante novela bien escrita, que se lee con rapidez, engancha y sitúa a su autor como un prometedor novelista emergente, no es lo que cuenta, sino cómo lo cuenta, dejando en evidencia, si obviamos el argumento y los detalles de la machosfera, es decir, otro nicho ideológico de mercado entre tantos, algo de la mayor relevancia: cómo funcionan los sesgos cognitivos y lo vulnerables que nos hacen a todo tipo de charlatanes, embaucadores y gurús depredadores, siempre cortados por el mismo patrón identificable con tener un poco de perspicacia y poner algo de atención. Por tanto estamos ante un libro muy recomendable para cualquiera en estos tiempos y cuyo contenido leído entre líneas se presta a múltiples lecturas en diferentes sentidos, enfoques y direcciones, mucho más allá del continente presentado cual argumento y trasfondo elegido con brillantez y elocuencia por su comprometido autor.





